En toda Europa y más allá, las empresas de servicios públicos y los operadores de infraestructuras críticas se enfrentan a una misma realidad: la mayoría de sus activos físicos son sitios desatendidos. Estos incluyen subestaciones eléctricas, depósitos de agua, estaciones de compresión de gas y torres de telecomunicaciones. Estas instalaciones no cuentan con personal de forma permanente y solo se visitan para inspecciones, mantenimiento o reparaciones de emergencia.
Este modelo operativo presenta un desafío de seguridad único. Proteger las instalaciones no vigiladas es fundamental para la continuidad del negocio y el cumplimiento normativo, pero las soluciones de seguridad tradicionales por sí solas no son suficientes.
Los retos de seguridad en instalaciones desatendidos
Las infraestructuras sin vigilancia son paradójicas: son esenciales para la vida moderna pero carecen de presencia humana para disuadir a los intrusos o responder en tiempo real. Por ello, surgen cuatro riesgos principales:
Por qué las soluciones tradicionales no son suficientes
Seguridad mecánica únicamente. Aunque las cerraduras mecánicas son duraderas, carecen de flexibilidad. Revocar el acceso suele requerir la sustitución de los cilindros, lo que resulta costoso e ineficiente a gran escala.
Seguridad puramente digital. Los sistemas digitales pueden parecer avanzados, pero presentan vulnerabilidades. Las credenciales pueden ser clonadas o hackeadas, y los dispositivos sin llave requieren antenas expuestas (RFID, BLE, NFC), lo que los hace frágiles y susceptibles de ser manipulados.
Para infraestructuras críticas desatendidas, ni los sistemas mecánicos ni los puramente digitales proporcionan suficiente resiliencia.
Una solución híbrida: LSA y F9000 de ISEO
ISEO ofrece un sistema de control de acceso híbrido diseñado para satisfacer las necesidades de los sitios desatendidos. Combina la plataforma LSA para la gestión digital centralizada con la llave mecatrónica F9000 para un acceso seguro in situ.
La plataforma LSA: control digital centralizado. La plataforma LSA permite la gestión remota de permisos de acceso. Los operadores pueden conceder o revocar autorizaciones al instante, limitar el acceso por tiempo, tarea o duración, y mantener un registro completo de todos los eventos de acceso. Además, la plataforma se integra con herramientas existentes como CMMS, sistemas de gestión de activos y plataformas de órdenes de trabajo. Así, la gestión de accesos se alinea con los flujos operativos, mejorando tanto la seguridad como la eficiencia.
La llave mecatrónica F9000: doble verificación. La llave F9000 combina la precisión mecánica con la autorización digital. Para desbloquear, la llave debe encajar en el cilindro y portar credenciales digitales válidas. Esta verificación dual previene el acceso no autorizado incluso si se compromete una credencial digital. Por ejemplo, a un técnico se le puede conceder acceso por un solo día, descargar la autorización en su llave y realizar la tarea sin dejar vulnerabilidades a largo plazo. Toda la actividad queda registrada, lo que favorece tanto el cumplimiento normativo como la respuesta ante incidentes.
Ventajas de la seguridad híbrida en infraestructuras críticas
La adopción de un sistema de seguridad híbrido ofrece ventajas claras para las empresas de servicios y los operadores:
La seguridad de las instalaciones desatendidas es esencial para las empresas de servicios públicos modernas. Los sistemas tradicionales no son suficientes, pero la solución híbrida LSA y F9000 de ISEO combina la solidez mecánica con la inteligencia digital para garantizar el cumplimiento normativo, la resiliencia y la continuidad del servicio.