La digitalización de los Operadores de Sistemas de Distribución (DSOs) es hoy una necesidad estructural. A medida que las redes eléctricas evolucionan para integrar energías renovables, producción energética descentralizada y microrredes, los DSOs gestionan infraestructuras más distribuidas, interconectadas y operacionalmente complejas que nunca. Escalar estas redes de forma eficiente —a menudo a través de miles de emplazamientos remotos o compartidos— debe ir acompañado de estándares de seguridad más elevados, del cumplimiento normativo como NIS2 y de una eficiencia operativa sostenida.
En el centro de esta transformación se encuentra una capacidad que va mucho más allá de la seguridad física: la gestión digital de accesos y la gobernanza de accesos.
Gestión de accesos en un entorno de activos descentralizados y compartidos
La distribución eléctrica está evolucionando rápidamente de un modelo centralizado a uno descentralizado e híbrido, impulsado por las energías renovables, las microrredes, los prosumidores y los activos en el extremo de la red. Como resultado, los DSOs deben gestionar un número creciente de instalaciones remotas y desatendidas que, a menudo, se comparten con infraestructuras de telecomunicaciones, como torres greenfield que respaldan la conectividad y los servicios de redes inteligentes. Estos entornos de uso mixto multiplican los actores implicados, los perfiles de acceso y las restricciones operativas, haciendo que los procesos de acceso manuales o no gestionados se conviertan en una fuente creciente de ineficiencia, riesgo para la seguridad y exposición normativa.
Los eequisitos reforzados como NIS2 subrayan aún más la necesidad de un acceso controlado, trazable y basado en roles a infraestructuras críticas. Para escalar de forma eficiente en activos descentralizados y compartidos, los DSOs están adoptando soluciones digitales de acceso sin mantenimiento combinadas con plataformas centralizadas. Estás, permiten sustituir las llaves físicas por derechos digitales y herramientas móviles que facilitan operaciones de campo más seguras, rápidas y coordinadas a lo largo de miles de ubicaciones.
Del control de accesos a la gobernanza de accesos
La digitalización está impulsando a los DSOs más allá del control básico de accesos, hacia una gobernanza completa de accesos. Esto significa gestionar el acceso como un proceso estructurado y basado en datos, alineado con los flujos de trabajo operativos, los requisitos de seguridad y las obligaciones normativas.
La gobernanza moderna de accesos digitales permite a los DSOs:
En arquitecturas de red descentralizadas y entornos de microrredes, donde los puntos de acceso se multiplican, la gobernanza es esencial para evitar retrasos, reducir errores y mantener la continuidad del servicio, garantizando, al mismo tiempo, que las personas estén autorizadas, formadas y protegidas.
NIS2 y la necesidad de coherencia ciberfísica
Aunque NIS2 se asocia a menudo con la ciberseguridad, sus principios se extienden claramente a la dimensión física del acceso a infraestructuras críticas. En entornos descentralizados y compartidos —donde coexisten activos eléctricos y de telecomunicaciones— la superficie de ataque física aumenta, así como el impacto de un acceso mal gestionado.
Integrar la gobernanza digital de accesos en los ecosistemas IT y OT permite a los DSOs:
Lejos de añadir complejidad, la gobernanza digital de accesos ayuda a los DSOs a equilibrar las exigencias normativas con la realidad operativa.
La gobernanza digital de accesos se ha convertido en un habilitador clave de la transformación de los DSOs, conectando seguridad, operaciones, seguridad laboral y cumplimiento en infraestructuras cada vez más descentralizadas y compartidas.
Al garantizar un acceso a los sitios controlado, trazable y eficiente, contribuye a impulsar la transición energética y dota a los DSOs de las capacidades necesarias para operar redes resilientes y flexibles, preparadas para microrredes, entornos híbridos de energía y telecomunicaciones y marcos normativos en constante evolución.